Yaiza Santomé: “La cultura puede y debe ser un refugio para todo el mundo”
La moañesa Yaiza Santomé es la autora del cartel de la 43 Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas. Una creación que busca, sobre todo, enaltecer, e incluso honrar, el papel que la cultura juega en la sociedad. El escenario como refugio en un mar de incertidumbres y en un mundo cada vez más “convulso y radicalizado”.
- ¿Qué sentiste cuando recibes la propuesta de realizar el cartel de la Mostra?
Pues, al principio, asombro. No era algo que esperase. Y, en un segundo momento, agradecimiento hacia la organización por ter pensado en min para deseñar o cartel da 43 edición.
- ¿Qué fue lo primero que te pasó por la cabeza al sumergirte en el proceso creativo?
Pues mi pretensión fue que, además de anunciar el evento, el cartel tuviese un trasfondo con el que poder sacar alguna conclusión.
- ¿Qué buscas transmitir con tu creación?
La idea principal que quería transmitir es la importancia de la cultura para la sociedad. Para ensalzar esta idea, utilicé la silueta de esta mujer que trata de emerger hacia la superficie. Además, quería que el cartel adquiriese la identidad de la zona en la que se celebra el evento, un pueblo marinero, con una clara ligazón con el mar. Por eso el fondo acuático también cobra un papel protagonista.
- ¿Podrías explicarnos un poquito quién es la mujer del cartel?
Pues esta figura femenina, protagonista del cartel, representa a la sociedad que se encuentra en este mar de incertidumbres y sale a la superficie encontrando refugio en el escenario, donde, por fin, puede respirar. Es una especie de metáfora de que la cultura, en este caso el teatro, puede salvarla.
- ¿Qué otros elementos destacarías de la composición?
Creo que todo el conjunto tiene un gran impacto visual, convirtiéndose en una imagen eficaz que llega al publico de una forma sencilla. El uso de la ilustración vectorial también ayuda y le aporta limpieza a todo el conjunto. Diferenciaría dos partes en la composición: la inferior, donde el fondo del mar se percibe como una zona más dinámica e, incluso, un poco caótica; frente a la parte superior, donde encontramos el escenario, que se percibe como un lugar ordenado y simétrico.
- ¿Cómo llegas al mundo del diseño?
Pues al acabar el Bachillerato Artístico tuve dudas de si estudiar Publicidad o Artes Gráficas pero, finalmente, me decanté por la segunda opción. Después de esta etapa fue cuando comencé a estudiar Diseño Gráfico Publicitario.
- Desde hace años diriges en Moaña la empresa de textil y objetos de diseño personalizados Afouta, con el gallego siempre como bandera. ¿Fruto de un sueño o la respuesta a una demanda?
Pues diría que fruto de un sueño. Un sueño compartido con Carlos Villar, mi compañero de vida y de trabajo. Comenzamos con la empresa pensando en realizar diseños personalizados para particulares y empresas, pero pronto nos dimos cuenta de que lo que verdaderamente nos llenaba el corazón era crear nuestra propia marca y hacer nuestros diseños. Desde un primer momento lo hicimos en gallego, nuestra lengua materna, tratando de hacerla visible y de crear productos que hablaran de nuestra identidad.
- ¿Podemos intentar cambiar el mundo a través de un mensaje en una camiseta?
Podemos intentarlo, claro. Cada pequeña acción cuenta. Sin las pequeñas acciones no se logran cambios más sustanciales. Desde luego, expresar lo que uno siente o piensa, con lo que concuerda, siempre es bueno y necesario. ¿Por qué no hacerlo a través de una prenda de ropa? Un mensaje que formará parte da tu imagen personal y que se transmite a los demás de manera directa.
- ¿E desde encima de un escenario?
Por supuesto que sí, desde el escenario también. En una representación teatral se abordan temas de preocupación social. Se pueden mostrar pensamientos desde una perspectiva u otra y, al fin y al cabo, transmitir esto a los demás para que cause una reacción en el publico que observa.
- El feminismo es parte esencial do tu trabajo como diseñadora. También el de la Mostra con iniciativas como Mulleres en Acción y la paridad en todos los campos. ¿Crees que las mujeres podremos dejar de luchar en algún momento?
Uf, de momento lo veo muy complicado. Tristemente, como ya hicieron muchas otras antes, tendremos que seguir luchando por una igualdad real para las mujeres.
- Como mujer y como artista, ¿cómo te está afectando el avance de la ultraderecha en el mundo?
Pues, la verdad, asusta bastante. El mundo se está volviendo un lugar convulso, muy radicalizado y en lo que a los derechos de las mujeres se refiere, decir “ultraderecha” casi es igual a decir “antifeminismo”. De hecho creo que está tan ensalzado el feminismo en estos últimos tiempos porque es una de las barreras que puede frenar los pensamientos radicales de este tipo, que también avanzan muy rápidamente.
- ¿Puede ser la cultura el mejor refugio?
Pues justamente ese es el mensaje principal de este cartel. Creo que puede y debe ser la cultura un refugio para todo el mundo, una herramienta de poder que nos ayude a crecer, concienciar y desarrollarnos como personas.
- Y el teatro, ¿qué papel debe jugar en este momento? Entretener, enseñar, concienciar, hacer pensar,...
Totalmente, debe ser parte fundamental para elaborar una conciencia social, para hacer reflexionar al espectador y usarlo como herramienta para transmitir valores.
- ¿Cuál es tu relación personal con el teatro?
Pues hice teatro en mis años jóvenes, cuando iba al colegio. Y tengo un bonito recuerdo de aquellos tiempos. Ahora, disfruto de él como espectadora y me sirve muchas veces como inspiración a la hora de crear en mi trabajo.
- ¿Alguna obra que vieras de la que guardes algún recuerdo especial?
Pues de una de las que guardo un grato recuerdo fue la de ‘Raclette’, de Ibuprofeno Teatro. Me pareció magistral la forma que tiene de contar dos historias en una misma escena, y como se van hilando entre ellas. Y, sobre todo, el final, que resulta inesperado.
- Este verano hay que ir a la 43 Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas porque...
... cuenta con una programación escogida hasta el último detalle y nunca defrauda. Las actividades son múltiples tanto en la calle como en el auditorio y consiguen siempre nutrir nuestras mentes y dejarnos con ganas de más para el año siguiente.